![]() |
| Foto de Infobae.com |
Gabriel García Márquez destacó a nivel mundial por ser el máximo exponente del realismo mágico y uno de los pilares del fenómeno literario conocido como el Boom Latinoamericano. Su estilo revolucionó la narrativa hispana y universal al entrelazar la crudeza de la realidad política y social de América Latina con elementos fantásticos presentados de forma natural y cotidiana. El amor y el tiempo son las temáticas más importantes en sus historias, en "Cien años de Soledad", en “El amor en los tiempos de cólera”, en “Crónica de una muerte anunciada”, en la “La mala hora” y en otros de sus cuentos.
Estas son algunas de sus frases tomadas de varios de sus libros: (Clarin.com)
- “Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor”.
- “Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa”.
- “Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar”.
- “Ningún lugar en la vida es más triste que una cama vacía”.
- “El amor se hace más grande y noble en la calamidad”.
- “El afán de querer olvidarte, es mi mayor ímpetu para recordarte”.
- “Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para alguna persona tú eres el mundo”.
- “No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió”.
- “Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo”.
- “La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado”.
- “Creo que no hay mayor desgracia humana que la incapacidad para amar”.
- “La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener”.
- “Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidarse es difícil para quién tiene corazón”.
- “Quizás Dios quiera que conozcas a mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al final la conozcas, sepas estar agradecido”.
- “Nadie debe conocer su sentido mientras no hayan cumplido cien años”.
- “Había perdido en la espera la fuerza de los muslos, la dureza de los senos, el hábito de la ternura, pero conservaba intacta la locura del corazón”.
- “La nostalgia, como siempre, había borrado los malos recuerdos y magnificado los buenos”.
- “Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no”.
- “La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido”.
- “Pero si algo habían aprendido juntos era que la sabiduría nos llega cuando ya no sirve para nada”.
- “Ya me sobrará tiempo para descansar cuando me muera, pero esta eventualidad no está todavía en mis proyectos”.
- “El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno”.
Hay otras frases que no fueron escritas por Gabo, a pesar de que se le atribuyen falsamente en redes sociales.Se trata de textos anónimos de autoría contemporánea que circula en plataformas como Facebook y X , reflejando un consejo popular sobre la madurez, el disfrute de la vida y la autonomía personal a partir de los sesenta años:
- Si usted ya llegó a los sesenta, deje de contar las monedas y empiece a contar los momentos. Porque mientras usted sigue ahorrando “por si acaso”, los “por si acaso” andan afilando el colmillo, esperando su cansancio para disfrutar lo que usted no se permitió.
- Ya trabajó, ya crió, ya sufrió. Ahora es su turno de mirar el amanecer con calma, de comprarse lo que siempre postergó, de tomarse el café más caro sin culpa y con sonrisa.
- No se meta en negocios locos ni se deje convencer por el hijo “emprendedor” que siempre tiene una “gran idea” y ninguna factura pagada.
- Y por favor: no viva con sus hijos. Visítelos, abrácelos, pero conserve su puerta y su paz. No cargue con los problemas de nadie.
- Los nietos son para reír, no para criar; los hijos, para amar, no para mantener.
- A esta edad, cuide su cuerpo, pero más su ánimo. No hable tanto de las enfermedades ni de las pastillas; hable de viajes, de canciones, de recuerdos bonitos.
- Y si alguien le dice que “ya no sirve para nada”, sonría con elegancia… y piense que esa persona todavía no entiende lo que es llegar lejos sin deberle nada a nadie.
- Ría, viva y deje que el resto se amargue por gusto. Usted ya ganó: sigue aquí, en pie, con historia y con estilo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario