sábado, 12 de enero de 2019

Cómo ser una persona positiva

Según psiquiatras y psicólogos, un 50% de nuestro carácter está determinado por factores genéticos; y un 10%, por nuestro entorno, pero hay un 40% que solo depende de nosotros, de nuestra actitud ante lo que nos sucede. Es este 40% el que debemos trabajar para ver el mundo en positivo y que eso nos ayude a ser más felices e, incluso, a vivir más años con mejor salud. Ser positivo no solo te ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, sino que también protege tu salud. Según un estudio del University College de Londres, mantener una actitud positiva está relacionado con tener un sistema inmunológico fuerte y, por lo tanto, menos problemas neuroendocrinos, inflamatorios y cardiovasculares.
Aquí unas pautas para ser positivo:

1. Cultivar las emociones positivas
Tener pensamientos positivos es, sin duda, más fácil si se tiene un ánimo también positivo. Para favorecer esto lo mejor es que realices actividades que te gusten y que te provoquen alegría, satisfacción, dicha... Ver una película divertida, tomar un café con una amiga o jugar con tus hijos son cosas sencillas y cotidianas que potencian el optimismo. El problema es que a veces nos pasan desapercibidas o que nos habituamos a ellas, y al considerarlas normales dejamos de valorarlas. Para que eso no ocurra, reflexiona por la noche sobre todo lo bueno que el día te ha ofrecido y apunta en una libreta cinco cosas que te hayan hecho feliz esa jornada (la llamada de un amigo, un beso de tu hijo, una conversación cómplice con tu marido…) y piensa en ellas. Te sentirás mejor.

2. Busca el lado bueno de las cosas
La queja constante fortalece la cadena de pensamientos dañinos. Si pensamos en términos destructivos o negativos acabamos haciéndolos realidad. Tu objetivo debe ser reemplazar los pensamientos negativos por otros positivos, y eso debe notarse también en tu lenguaje. Sustituye expresiones como “me he equivocado” por otras como “he aprendido que” o “si no supero la entrevista de trabajo, no podré pagar la casa” por “tengo confianza en mis capacidades para conseguir este trabajo”. Todo puede ser formulado de forma positiva; cuanto más practiques más fácil te será hacerlo.

3. Ponte recordatorios para no olvidar lo bueno que hay en tu vida
Los expertos recomiendan poner notas en el ordenador con frases motivadoras citas aspiracionales, y anotar las cosas que debemos agradecer cada día. De esta manera, dicen, pondremos el pensamiento positivo en el centro de nuestras vidas.

4. Haz algo agradable por los demás
Uno de los modos más rápidos y efectivos de sentirse más feliz es mostrar ternura y compasión por los demás, ayudar a las personas e implicarnos en actos de solidaridad para ayudar a personas que ni siquiera conocemos. Todas estas acciones tienen un efecto positivo y esto ha sido medido en distintos estudios científicos sobre el bienestar y las emociones.

5. Da las gracias (todo lo que puedas)

Solo pensar en las cosas por las que uno está agradecido ya es suficiente para mejorar el estado de ánimo. Si la gratitud se convierte en un hábito no tardarás mucho tiempo en ver los beneficios.

6. No te culpes por todo
Uno de los errores más comunes es caer en la tentación de sentirte responsable de todos los males. Si alguien no te saluda, por ejemplo, no significa que esté en contra tuyo. A lo mejor solo está distraído o tiene un mal día.

7. No te comas el coco dándole vueltas y más vueltas a los problemas

Cada vez que te encuentres ante una situación difícil, en lugar de darle vueltas al problema, lo que no te llevará a ningún sitio más que a la desesperación, concéntrate en buscar una solución e intentar definir los pasos que te permitan alcanzarla. Eso te ayudará a abandonar el pensamiento negativo y el inmovilismo. En general, ponernos metas (siempre que estas sean realistas) nos da una perspectiva más positiva en la vida y nos impulsa a seguir adelante. Si el problema o lo que te preocupa es algo que no puedes cambiar, trata de asumirlo y acepta que la vida a veces es así de “injusta”. No tiene sentido que desperdicies tu energía preocupándote. Pensar en ello continuamente lo único que hará es frustrarte aún más.

8. Rodéate de gente positiva
El optimismo y el pesimismo es tan contagioso como la risa o los bostezos. Intenta rodearte de personas positivas. Huye, en la medida de lo posible, de las negativas. Y cuando no lo puedas evitar, obsérvalas con distancia y buen humor para que no te tiñan con su negatividad.

9. Quiérete mucho: Cuida de tí tanto por fuera como por dentro
Para aprender a ser positivo es importante que tengas una relación sana contigo mismo. Si tú estás bien y te sientes bien, conseguirás que tu energía sea más positiva y beneficiosa que si te encuentras en una mala relación contigo y con tu vida. Por tanto, cuida de ti tanto por dentro como por fuera, dedica tiempo a lo que te gusta hacer y disfruta de tu compañía. Recupera aquel proyecto o aquel sueño que abandonaste y permítete ser el dueño de tu vida.

10. Medita semanalmente
Otro ejercicio perfecto que te ayudará a tener una actitud más positiva y optimista es la meditación. Esta práctica oriental está totalmente pensada para conseguir calmar la mente, reducir el estrés, vivir el presente y sentir una gran paz interior. Lo ideal es procurar meditar diariamente pero, si no puedes, lo que te recomendamos es que lo hagas al menos 2 veces por semana.

11. Haz ejercicio
Está comprobado que el ejercicio físico es una práctica la mar de saludable para conseguir tener una actitud más relajada y positiva. Ten en cuenta que, el deporte, consigue que liberemos endorfinas, es decir, un tipo de hormona que nos hace sentir en mayor bienestar y más felices. Además, el deporte activará tu organismo y hará que las células recorran más rápidamente tu cuerpo haciendo que estés más oxigenado, despierto y de mejor humor. Así que, ya lo sabes, si quieres ser más optimista apúntate a una vida sana.

12. Dedica tiempo a tus hobbies
También es importante que te guste tu vida. Nunca podrás tener una visión positiva de la vida si no te gusta cómo estás viviendo, si te sientes estancado, perdido o sin que haya nada que te motivo. Por tanto, nuestro consejo es que, dentro de todas las obligaciones y toda tu rutina, dejes un espacio para disfrutar de tus hobbies y de tu pasión. No abandones nunca lo que eres: ni la familia, ni los amigos, ni el trabajo puede apartarte de ti mismo.

domingo, 6 de enero de 2019

Propósito después de vacaciones: Empezar a correr

Uno de los retos más mencionados recién estrenado un año y después de vacaciones, es empezar a practicar deporte, en concreto correr. Y aunque el propósito es bueno, no siempre resulta fácil ni tampoco es recomendable ponerse a ello de cualquier manera.

José Miguel del Castillo Molina, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte, explica que no hay que empezar de cualquier manera: "Hay que saber qué hay que hacer, cómo se tiene qué hacer y en qué dosis para evitar riesgos innecesarios. En general, hay que considerar el precepto de ponerse en forma para correr, no correr para ponerse en forma, que es muy distinto".

  1. Si, al inicio, cuesta mucho correr, es preferible combinarlo con andar
  2. Si se sufre sobrepeso, las sesiones a ritmo aeróbico son las mejores para quemar grasa en los corredores nóveles. Vigilar la hidratación, ya que se suda antes. Es imprescindible beber lo necesario, mejor con sales minerales que simple agua. Es muy mala idea ponerse ropa extra o que no sea transpirable para sudar más; lo que sobra es grasa, no agua.
  3. La ropa debe ser cómoda y no muy ajustada. Las zapatillas, deben atender a criterios de poca amortiguación, control de estabilidad y una diferencia de altura entre el talón y la puntera mínimo o inexistente para favorecer el apoyo del pie de forma plana; así se evita "talonar", lo que incrementaría mucho la carga en rodillas y zona lumbar.
  4. Es importante evitar zonas con mucha polución atmosférica: el monóxido de carbono producido por los automóviles es veneno puro para el corredor urbano. "La mejor opción es correr en el campo o en los parques"
  5. Entrenar un mínimo de dos días a la semana, aunque es conveniente aumentar las sesiones hasta tres. Dos son insuficientes para el desarrollo de la resistencia de manera óptima y solo sirve de mantenimiento de la forma física.
  6. El aumento del volumen de trabajo cardiovascular se hace de forma gradual y progresiva. Hay que tener paciencia y no incrementar de una semana para otra más de un 10% el total de kilómetros.
  7. La zona de entrenamiento con frecuencia está entre el 60% y el 85% de la frecuencia cardiaca máxima (la mayor parte de los rodajes entre el 70% y el 80% del máximo individual). Los umbrales dependen de la forma física y se desplazan a valores más altos con los entrenamientos adecuados. -

sábado, 5 de enero de 2019

Costumbres que hacen más saludable la vida y te hacen sentir y ver más joven

Cuando nos entregamos a placeres poco saludables, es cuestión de tiempo para que nos pasen factura. Y curiosamente, mientras compramos cremas antiedad y nos pintamos el pelo para vernos más jóvenes, perpetuamos hábitos que sepultan ese anhelo de que nos quiten años.

Aunque antes los médicos nos decían que para vernos más jóvenes teníamos que atender la alimentación o el ejercicio específicamente, hoy varios estudios confirman el impacto positivo que también tienen situaciones como vivir en pareja o sentirnos plenos y felices.

Tal vez analizar esos hábitos en las personas que nos rodean nos ayuda a entender por qué unos se ven más jóvenes que otros, y cómo incluso individuos personas menores que nosotros parecen nuestros hermanos mayores.

No hay un método riguroso para saber si nuestro cuerpo es más o menos joven biológicamente, pero varios test coinciden en preguntas muy similares, pues los estudios ya determinaron cuáles son los hábitos que más envejecen.

Antes de que se aventure a hacer un cálculo de su edad biológica, échele un vistazo a la siguiente información y podrá determinar cuál es su tendencia.


jueves, 3 de enero de 2019

Camilo Pardo un mago colombiano que combina muy bien la magia, el ilusionismo y el humor


Camilo Pardo un mago colombiano que está revolucionando en Colombia la manera de entretener, divertir, promocionar productos, marcas y eventos, a través de sus presentaciones que combinan magia, ilusionismo y humor. Adapta sus shows dependiendo de la audiencia, show para adultos, show familiar, show infantil, show promocional para empresas, magia de cerca y teatro.