domingo, 31 de marzo de 2019

Paseando por la Bretaña y Normandía Francesa

Universidad de Rennes 1
Pogramamos un viaje para conocer donde estudiaba nuestro hijo y de paso explorar la zona. Alquilamos un coche una vez llegamos al aeropuerto un jueves a las 14:00 de allí viajamos a Rennes al apartamento que alquilamos por AIRBNB. Antes pasamos por un sitio para comer. Una vez instalados, en la tarde, aprovechamos para visitar el casco viejo de Rennes, con sus casitas del s. XVI con entramados de madera. Rennes es la capital de Bretaña. Posee 90 monumentos históricos en su casco antiguo. ubicada a tan sólo 50 kilómetros del Canal de la Mancha. Con una historia de más de 23 siglos y conocida actualmente por su gran fábrica de coches y por ser un centro de innovación tecnológica. El paseo sigue por el centro histórico, más precisamente a la Rue du Chapitre, una calle como las de antes… verás arquitectura de la Edad Media original. Cerca de allí podrás degustar gastronomía típica (todo acompañado de sidra obviamente).

El recorrido nos lleva ahora a dos puntos históricos relevantes: la torre Duchesne y las puertas Mordelesas. Son los vestigios que quedaron de cuando la ciudad estaba protegida por una muralla (construida en el siglo XV y de la que solo se pueden ver ruinas en la Plaza Railler-du-Baty).



De ahí pasa por la catedral de San Pedro (neoclásica, construida entre 1490 y 1845) y por la zona de Rue du Chapitre, donde se ven los carteles de las calles escritos no solo en francés sino también en bretón (lengua céltica que sobrevivió fuera de Gran Bretaña). Seguimps paseando entre calles medievales de ensueño hasta que te topes con la Plaza Champ-Jacquet, fácil de reconocer porque en el centro destaca la estatua del antiguo alcalde John Leperdit (gobernó durante la Revolución Francesa), y a pocas calles con la bonita Plaza Sainte-Anne.

La siguiente parada es la plaza del Ayuntamiento. Además de este edificio tan importante en los alrededores podrás ver otra obra del arquitecto Real Jacques Gabriel: la Ópera de Millardet. Ambos están erigidos en piedra. El palacio del Parlamento de Bretaña (actual tribunal de justicia) es de los atractivos imprescindibles en tu visita por Rennes. En su interior observarás arte y arquitectura francesa de siglo XVII (todo en dorado, por supuesto).

A la mañana siguiente fuimos a visitar el Mont-Saint-Michel, una pequeña isla rocosa que se sitúa ya en Normandía. En ella se construyó durante la Edad Media (s. VIII-IX) una abadía y poco a poco se fue desarrollando un pueblo de una forma extraordinaria. Es Patrimonio de la Humanidad. Hay que tener en en cuenta las mareas cuando se visita, ya que en marea baja se puede acceder en coche pero con marea alta sólo es posible llegar a él en barco.

Nos gustó mucho esta fortaleza que se encuentra en un monte al que sólo se puede acceder en coche cuando baja la marea. Si vais caminando fuera de la carretera asfaltada ¡ojo con las arenas movedizas! Ese mismo día en la tarde, nos dirigimos a la ciudad amurallada de Saint-Malo, Los golosos podrán saciar en Saint Malo sus ansias de dulce. Hay muchas pastelerías en las calles de intramuros y no vas a poder resistirte a rascarte la cartera cuando veas los dulces tamaño XXL que venden.

El día siguiente sábado viajamos a Nantes, a una hora de Rennes, lugar de nacimiento de Julio Verne. Situada entre el Valle del Loira y Bretaña, quinta ciudad de Francia en habitantes. Lo primero que visitamos fue el Castillo de los Duques de Bretaña, fortificación situada a orillas del Loira, elegante palacio renacentista, sede del Museo de Historia de Nantes, se empezó a construir en el siglo XV bajo el mandato de Francisco II, último duque independiente, y siguió con su hija, Ana de Bretaña, dos veces reina de Francia. Después pasamos por el jardín de las plantas. Se trata de dos invernaderos donde se ofrece una colección de plantas nacionales e internacionales, así como diferentes árboles que se pueden ver, muchas de ellas son plantas tropicales, en sus 7 hectáreas. Pudimos ver colecciones de camelias, magnolias, cactus, entre otras plantas. El jardín también tiene una biblioteca con gran cantidad de ejemplares de temáticas variadas. Vimos esculturas hechas de forma natural, un gran lago, bancos para que los visitantes se puedan sentar y disfrutar de una jornada de picnic.
Habitación residencia U.Rennes
Justo en los antiguos astilleros se erigen Las Máquinas de la Isla un proyecto turístico y artístico muy original. Este animalario de esculturas urbanas es una mezcla entre la imaginación de Julio Verne, originario de Nantes, el universo mecánico de Leonardo da Vinci y la historia industrial de la ciudad. También llama la atención el elefante gigante articulado que recorre estos antiguos astilleros navales y en el que se pueden subir pasajeros.

Nos subimos a la Torre Bretaña, de 144 metros de altura, con una terraza panorámica en la última planta, desde donde se puede ver Nantes.
El último día conocimos el mini apartamento donde se aloja nuestro hijo, pequeño pero con todo lo que necesita.

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