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En sus inicios fue dirigida por Enrique Pérez Nieto, el inolvidable “Perez ñeque”, quien la programó con música romántica teniendo como eje el bolero ranchero, tangos y algunas baladas, hasta 1970, cuando se hizo cargo Gonzalo Ayala.
En un escritorio de madera con su máquina Remington para el programador Jairo Vanegas. Al final del pasillo estaba la oficina de Gonzalo Ayala, director de Radio Tequendama. Los operadores de sonido trabajaban con dos potentes tornamesas, dos caseteras para cuñas y una grabadora Ampex.
En los muros de esta cabina plasmaron su paso todos los cantantes que proyectaron la música hispanoamericana en el séptimo decenio del siglo XX. Estos autógrafos se convirtieron en un valioso testimonio que por lo que se sabe, fueron tirados a la basura cuando Radio Tequendama pasó a RCN en 1978.
El elenco de locutores de Radio Tequendama fue: Jairo Palomino, Juan Caballero, Gonzalo Ayala, Enrique Ortiz Sánchez “Trapito” y Alberto Torres Durán. Turnos de bombillo: Rodrigo Gutiérrez, Efraín Alberto González, William Vinasco y Lázaro Vanegas. Locutores dominicales: Óscar Ayala, Alberto Cepeda Zubieta, Napoleón Vanegas, Rodrigo Gutiérrez. Súper numerarios: William Vinasco, Lázaro Vanegas y Efraín Alberto González.
Si en 2024 y 2025 aprendimos a chatear con la IA, en 2026 estamos aprendiendo a delegar en ella. Los Agentes Autónomos (o Agentic IA) son la evolución de los chatbots.
En tu día a día: Ya no solo le pides a tu asistente que "busque vuelos". Tu agente de IA tiene autonomía para comparar precios, verificar tu calendario, reservar el hotel y enviarte el itinerario final al correo.
Por qué importa: Ahorra el "trabajo administrativo" de la vida personal, permitiéndonos recuperar horas de tiempo libre a la semana.
La tecnología vestible (wearables) ha dado un salto gigante. Ya no solo cuentan pasos; ahora detectan problemas antes de que sientas el primer síntoma.
La novedad: Dispositivos como los anillos inteligentes de tercera generación y sensores de salud integrados en la ropa miden niveles de cortisol (estrés), glucosa sin pinchazos y hasta la calidad de tu salud hormonal.
El impacto: Pasamos de una medicina reactiva (ir al médico cuando duele) a una proactiva, donde tu reloj te sugiere descansar porque tus biomarcadores indican que podrías enfermar en las próximas 48 horas.
El hogar inteligente finalmente ha madurado. La gran tendencia de 2026 es la IA local, lo que significa que tu casa ya no depende de la nube para procesar órdenes.
Privacidad y velocidad: Gracias a procesadores NPU integrados en electrodomésticos, tu nevera o tus luces procesan tus datos en casa, no en un servidor externo. Esto hace que todo sea instantáneo y mucho más privado.
Interconectividad: Gracias al estándar Matter 2.0, la lavadora de una marca y el termostato de otra finalmente hablan el mismo idioma sin errores.
El diseño de nuestros gadgets ha cambiado. Los smartphones de un solo doblez ya son cosa del pasado; el 2026 es el año de los móviles de triple pliegue.
Productividad total: Un dispositivo que cabe en tu bolsillo pero que se despliega para convertirse en una tablet de 10 pulgadas con la potencia de un PC.
PC que se estira: Hemos empezado a ver ordenadores portátiles con pantallas que se expanden verticalmente, ideales para programadores o redactores que necesitan ver más contenido sin pantallas externas.
Las ciudades están cambiando gracias a la integración total de la IA en el transporte.
Coches que "razonan": Los vehículos autónomos de nivel 4 ya son comunes en muchas áreas urbanas, utilizando sistemas que no solo ven obstáculos, sino que "entienden" el comportamiento de los peatones.
Carga Ultrarrápida: La nueva generación de estaciones de carga permite recuperar el 80% de la batería de un vehículo eléctrico en menos de 10 minutos, eliminando la ansiedad por la autonomía que frenaba a muchos usuarios.
Lo más fascinante del 2026 no es la potencia de los procesadores, sino cómo la tecnología se está volviendo invisible. El objetivo ahora es que pases menos tiempo frente a una pantalla y más tiempo viviendo, mientras la IA se encarga de los detalles.